Someren 2026: Declaración final de la Asamblea Mundial del movimiento Emaús
Nosotras, nosotros, miembros del movimiento Emaús, representando a más de 45.000 personas de 450 grupos repartidos en 40 países, reunidos en Someren, Países Bajos, con ocasión de nuestra Asamblea Mundial, recordamos con firmeza nuestra lucha histórica en contra de las causas profundas de la pobreza y de las desigualdades, así como nuestro compromiso permanente con la justicia social y medioambiental.
A partir de nuestra presencia por todo el mundo junto a las poblaciones más vulnerables, reivindicamos nuestro papel de observadores privilegiados de las realidades sociales, económicas y políticas de nuestra época.
Por todo ello:
Denunciamos firmemente el sistema capitalista y productivista que alimenta la economía de guerra, fortalece los imperialismos y perpetúa formas contemporáneas de colonialismo. Este sistema genera la destrucción acelerada de los recursos en el planeta entero, llevando a cientos de millones de personas hacia una pobreza y una precariedad crecientes, y a la migración forzada.
Denunciamos todas las formas de violencia sistémica, económica, social, política y medioambiental que perpetúan las injusticias y dificultan el acceso a los derechos fundamentales.
Llamamos a una transformación profunda, por una economía respetuosa con los seres humanos, los territorios y los ecosistemas. – Afirmamos que la paz es una condición fundamental para alcanzar estos objetivos.
Llamamos a respetar el derecho internacional y a fortalecer las organizaciones internacionales garantes de la cooperación y la solidaridad entre los pueblos. – Afirmamos que la lucha contra todas las formas de discriminación, especialmente las discriminaciones de género, es una condición esencial para una paz sostenible.
Denunciamos cualquier forma de confiscación y monopolio de la información por parte de los Estados o por agentes de dominación que obstaculizan la libertad de expresión, limitan el acceso a la información independiente y reducen los espacios democráticos.
Felicitamos a las nuevas generaciones que llevan a cabo procesos transformadores a través de acciones populares y solidarias, y nos asociamos a sus luchas. Reconocemos la legitimidad de todas las formas de compromiso con la defensa de los derechos fundamentales de la naturaleza y los seres humanos, incluidas las prácticas de desobediencia civil no violenta.
Ante estos desafíos, reafirmamos nuestro empuje colectivo por actuar, resistir y construir, junto con las personas interesadas, alternativas concretas basadas en la solidaridad, el compartir, la dignidad y la justicia. Por último, expresamos nuestra solidaridad con todas las personas que se oponen a la guerra y obran por la paz, la justicia y la dignidad en el mundo entero. Igualmente, afirmamos nuestro compromiso con todos los pueblos que sufren opresiones, guerras y genocidios, y llamamos a respetar el derecho de autodeterminación de los pueblos.
El movimiento Emaús invita a todos los grupos del mundo, de todos los niveles, a llevar a cabo acciones concretas en línea con la presente declaración.