Emergencia climática y social: queremos decisiones significativas y alternativas concretas
En vísperas de la COP 30, cuando el planeta sobrepasa umbrales cruciales en materia de calentamiento global y las desigualdades sociales no dejan de agravarse, Emaús Internacional reafirma con contundencia: la crisis climática no es una fatalidad, sino el resultado de decisiones políticas y económicas que sacrifican los derechos de los pueblos y la salud de la Tierra en el altar del lucro.
Es urgente actuar y tomar decisiones que den resultados a la altura de los desafíos
La COP 30 se inaugura en un contexto alarmante: los compromisos actuales de los Estados en respuesta a la crisis climática dejan muchísimo que desear y las perspectivas actuales pueden llevar a un aumento de la temperatura global de como mínimo +2,5°C hasta el año 2100. Las poblaciones más vulnerables (pueblos indígenas, mujeres, comunidades del Sur global) sufren desde hace muchos años las consecuencias más brutales del cambio climático y las políticas de austeridad. ¡En Belém no podemos conformarnos con promesas vacías!
Emaús Internacional exige a los Estados y a las instituciones internacionales que sitúen el interés general y la justicia en el centro de sus políticas, rechazando la lógica mercantil en todo lo que se refiere a la naturaleza y a los derechos fundamentales.
Emaús Internacional, un movimiento comprometido con el medio ambiente y el clima
Emaús Internacional, presente en más de 40 países a través de sus 425 asociaciones miembros, actúa diariamente al lado de las personas más excluidas de la sociedad para construir alternativas a la pobreza y a la destrucción del medio ambiente. Nuestra legitimidad radica en:
- Nuestra experiencia en el terreno: los grupos Emaús desarrollan modelos de economía circular verdaderamente éticos y solidarios, de gestión popular de los bienes comunes (agua, vivienda, salud) y de lucha contra las desigualdades de género, demostrando así que se puede lograr una transición justa en el día a día.
- La voz de las personas invisibilizadas: defendemos las reivindicaciones de las personas que viven en situaciones precarias –personas refugiadas, mujeres y pueblos indígenas–, las más afectadas por las crisis climáticas y sociales.
- Un enfoque global: nos negamos a disociar la justicia social de la justicia medioambiental. Una transición ecológica sostenible solo puede ser social, feminista y solidaria.
Emaús Internacional estará presente en Belém para recordar que ya existen soluciones viables en las prácticas de nuestros grupos: mutuas de salud, agroecología, economía social y solidaria, gestión colectiva del agua, lucha contra las violencias hacia las mujeres, etc.
Llamamiento a movilización general el 15 de noviembre y más allá
Emaús Internacional apoya plenamente el llamamiento a movilización el día 15 de noviembre 2025 lanzado por la Cumbre de los Pueblos. Dicha cumbre debe ser un espacio de convergencia de luchas donde se dibuje el contorno de otro mundo posible, basado en la solidaridad, la soberanía y el respeto de la vida.
Invitamos a todos los grupos Emaús a participar en esta movilización que responde a nuestra lucha por la justicia social y medioambiental, y a mostrar su respaldo a la delegación internacional de Emaús que representa a nuestro movimiento en este encuentro.
Igualmente, invitamos a nuestras organizaciones miembros a implicarse en los distintos espacios de debate y movilización creados por Emaús Internacional sobre estos temas, especialmente en la Asamblea Mundial 2026 en los Países Bajos.
Es la hora de actuar colectivamente por una transición justa y solidaria
Emaús Internacional reafirma que la justicia climática implica:
- Incluir y asegurar la participación efectiva de las personas primeramente afectadas por el cambio climático en los espacios de discusión y decisión.
- Transformar el sistema económico existente, reconocer la economía social y solidaria como eje fundamental de la transición, así como una distribución más justa y equitativa de las riquezas y los recursos.
- Impulsar la soberanía alimentaria y energética mediante la defensa de la agricultura campesina, ecológica y respetuosa con los derechos de los campesinos y las campesinas.
- Exigir la responsabilización y la rendición de cuentas de los agentes económicos que más contaminan, así como de los Estados cómplices de la destrucción del medio ambiente y de la violación de los derechos humanos.
Exigimos que:
- Los Estados actúen sin más tardar por una transición justa, financiada y democrática;
- Los movimientos sociales se unan para tener impacto en las negociaciones y podamos imponer nuestras alternativas;
- Cada ciudadano y ciudadana se una a la movilización del 15 de noviembre y se implique a largo plazo en una transición climática justa y solidaria.
¡Juntos, hagamos que la COP 30 y la Cumbre de los Pueblos sean un hito histórico por los derechos de los pueblos y el planeta!
Consejo de Administración de Emaús Internacional – noviembre 2025